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miércoles, 20 de abril de 2011

Dos tipos de sabiduría

Hay dos tipos de sabiduría, quizá relacionados con las palabras saber y conocimiento respectivamente. Son la innata y la filológica: la sabiduría primaria de los sentidos y la del conocimiento demostrable. Nosotros sabemos todo pero no podemos comunicarlo sin la sabiduría filológica. La primaria sirve para saber, sin psciología innata, mensajes de los alfabetizados como nosotros. Propiamente podemos saber sin esto cualquier cosa por nuestra facultad innata. La sabiduría filológica ayuda a los discapacitados que sufren enfermedades que los hacen burocráticos. En teoría también ayuda a educar a cualquier alumno sin necesitar condición alguna de él para ello excepto que esté alfabetizado.
Al asociarnos como grupo podemos esperar a que la gente nos lea psíquicamente o que indague sobre nosotros para despejar que le falta por saber. En una sociedad alfabetizada que no sabe usarse en su beneficio. Se corre el riesgo de ser etiquetado como absolutista si no se usa la filología para asistir a los otros a tener la actitud común que queremos ser, esta etiqueta va acompañada o crea ella por su existencia dolor en los otros. Podemos evitar todo eso comunicando.
Usar lo medios de comunicación generalistas o internet para explicar de que manera vencer el diabólico hecho que nos impide usar la fuerza con sensibilidad para liberarnos. Divulgar cálculos económicos de uso útil para vivir: en el siglo XXI todo el mundo puede mover dinero en bolsa sin salir de casa. Explicar  con concreciones técnicas por parte de todos los ilustrados en la materia a los interesados: el pacto social o los recortes, comunicación que sería un éxito donde no se distinguiría democracia de anarquía. Cooperar en divulgación lo llamaría.
Como enfermo mental solo me reconozco la apatía. Que es suficiente para poder pedir que alguien se moleste en hacer llegar información a las personas que tienen menos poder. Esto sería lo anterior pero con sensibilidad para liberarnos de antes ya adquirida. Lo pido como creencia de que es el único modo de bienestar social verdadero.

domingo, 17 de abril de 2011

Metademia: apatía y el espejismo de la derecha

Dibujo a lápices de colores: contorno de cerdo con poderes metacromáticos.
Metademia es una palabra que no consta en el diccionario de rae.es, hecho normal por su significado y la nobleza de dicho diccionario, pero se define de modo sinónimo como alucinación. Añado: mal propio del uso del odio y el sufrimiento de él al tiempo.
Dibujo a lápices de colores: hombre icónico.
La apatía hija de la metademia es la raíz del espejismo de la derecha. La falsa creencia de un futuro perfectamente basto lleno facilidades da lugar a la decepción muy severa, que es aprovechada para vender seriedad estilo fast food por parte de los liberales de siempre pero con testaferro 2.0. Robando voto izquierdista con promesas nacionales o entronando a la clase alta. Haciendo sentir a la gente que está honrando a sus ancestros o bajando a Cristo de la cruz, con dichas promesas. Este asalto al pensar es un espejismo casi militar que lleva a la gente a votar a esos idiotas. Periodistas eufóricos, pseudobreros y la deformación de la religión son unas de las piezas del engranaje que hace creer que no son pseudopolíticos haciendo uso empresarial del estado. La espontania generación ni-ni creada por la Sexta y otros medios es solo la punta del iceberg de la satanización de los apáticos. Caballo de Troya que los deja como vagos o drogadictos, hecho más propio de las SS de Hitler o de la Falange de las J.O.N.S. (obvio española por ser más propia de emperadores romanos). La información no sensacionalista al respecto sería la guerra de los talibanes, el narcotráfico o Telecinco.
Para guinda, esta ofensiva tenemos la negación del cambio climático, al estilo de la del holocausto. Con la excusa de que no se puede parar el consumo porque no es democrático. La humanidad vive inmersa en un ecosistema que no puede cuidar para sobrevivir, ellos piensan en que la empresa privada salvará el mundo con adaptación. No piensan en nada del futuro excepto en del adinerado. Nada les importa el futuro climático ni la soberanía alimentaria del pueblo pero juegan a los futurólogos con los dictadores árabes si hay petróleo para abastecer el vehículo privado. Los militares están para defendernos del cambio climático o de cualquier emergencia pero no para hacer guerras que lucren a unos pocos, no son sicarios. Si Israel solo puede hacer supresión sobre líderes enemigos sin masacres. Nosotros el primer mundo deberíamos poder hacer lo propio con las cúpulas represoras del pueblo en cualquier lugar del mundo, sin invasiones.
Vivimos rodeados de transistores pero no alfabetizados tecnológicamente. Tenemos trenes de alta velocidad y satélites. De memoria todo el mundo puede nombrar: Facebook, Windows, Mac, Linux, Twitter, Tuenti y iPhone. Pero no sabemos programar. Usar un ordenador no es democracia por definición. No hay libertad sin conocimiento. Los recortes en educación son parte del espejismo.
La Generalitat no puede pedir dinero al Gobierno habiendo bajado los impuestos a los que más tienen porque no es representativo Catalunya. Los ricos son personas normales con cargas de trabajo de no más de 8 horas. Su tiempo no vale más. Los bancos y las cajas cuidan de nuestros ahorros, por tanto, los productos de riesgo no son productos bancarios. Los prestamos e hipotecas son productos bancarios para ganar clientes. No son métodos de conquista. Las empresas pertenecen a su país y los impuestos que obtenemos de estas son de todos. No a los recortes en sanidad, educación y en nada más porque devaluan la sociedad. Valemos más si plantamos cara.